Hoy os quiero compartir mis reflexiones acerca del sexo desenfrenado que practican muchos adolescentes y qué consecuencias puede tener en la vida adulta.

El hecho de que en la adolescencia la actividad sexual empieza a cambiar de forma, subir de intensidad o para much@s ser un comienzo de las experiencias sexuales compartidas , no es ningún misterio. La pregunta que quiero plantear es que si aparte de la explosión de las hormonas, la propia sociedad no tiene mucho que ver con cómo se desarrolla ésta faceta de la vida de los jóvenes. Se han criado en una cultura hipersexualizada, en la tele ven anuncios donde el cuerpo humano (y sobre todo el de la mujer) está siendo continuamente objetivizado, en las revistas ven a las niñas vestidas y ´´disfrazadas´´ de mujeres, muchas veces en poses sugerentes intentando a seducir al lector.

Quieren afecto y la única manera de pedirlo que conocen es a través del sexo

En el instituto, la presión de las amigas que ya han estado con varios chicos, muchas veces les empuja a las adolescentes a ligar y a tener relaciones sexuales sin ni siquiera desearlos. Quieren afecto y la única manera de pedirlo que conocen es a través del sexo. No es poco común que les llegue el porno ´´por casualidad´´ a la pantalla de su móvil. Allí ven prácticas que poco tienen que ver con la realidad. No saben discernir y se creen que el sexo anal o la doble penetración es algo normal y lo quieren probar. Ven BDSM y empiezan a pensar que eso también es la norma.

Se obligan, se exponen a situaciones desagradables, a coitos sin placer que por un momento fugaz suben su autoestima y la necesidad de sentirse aceptada, sentirse guapa, sentir que pertenecen a las ´´guays´´, a las que follan. Las conquistas se vuelven adictivas, pero no por una necesidad sexual, sino personal y social. Las necesidades que no saben satisfacer de otra manera, las cubren con el sexo. Eso, desafortunadamente, solo hace de parche porque la necesidad real sigue sin estar satisfecha. Las relaciones sexuales sin amor, en muchas ocasiones, están perpetuando la falta de amor propio. Si se comparten con alguien solamente desde lo físico, puede que sea un intercambio bonito y lleno de placer. Sin embargo, ¿Cuántas de ellas se quedan con sensación de sentirse utilizadas?

Los juegos de l@s adolescentes de hoy me ponen los pelos de punta

Los juegos de l@s adolescentes de hoy a mí personalmente me ponen los pelos de punta. Hay uno de ´´la silla vacía´´ donde se echa del circulo al que eyacula primero y la chica va circulando entre pene y pene sentándose encima de ellos al son de la música…. Dudo que a alguien se le ocurre poner un condón en esos juegos. La exposición a las infeccionas de transmisión sexual o posibles embarazos es obvia, pero a mí lo que más me preocupa es el impacto sobre su psique y que efecto tiene eso sobre sus vidas.

Las chicas muchas veces inician la actividad sexual por las insistencias del novio. Eso pasa por el miedo a que la deje, por no querer decepcionarle, porque le convenza que esa es la verdadera muestra de amor… ¿Cuantas primeras veces han dejado una herida para toda la vida? ¿Cuantos coitos sin consenso han devastado las vidas sexuales de las mujeres?

En la escuela no les enseñan como expresar sus emociones

La asertividad no es algo que la mayoría de los adolescentes sabe poner en práctica. Cada ´´no´´ que no fue respetado por nuestros familiares, cada opinión cuestionada, les iba minando a lo largo de su niñez y adolescencia hasta que dejaron de saber expresar sus necesidades, saber lo que realmente quieren. En la escuela no les enseñan como expresar sus emociones , ni tampoco reconocerlos. Empezaron a seguir la moda, a intentar a encajar, a actuar contra su voluntad. Todo eso para cubrir la primera necesidad de cada ser humano que es la de sentirse aceptada y querida. La asertividad son muchas cosas, pero el saber decir ´´no´´ en el contexto sexual es lo más importante. Porque de lo contrario, dejamos que otros utilicen nuestros cuerpos, que se apropien de ellos. Y eso puede tener unos resultados trágicos en todas las facetas de nuestras vidas, pero, sobre todo, la íntima.

Mujer frustrada

Me centro aquí en las chicas porque es donde esas primeras experiencias sexuales han causado más daño. Me llegan a la consulta mujeres que no sienten su cuerpo, no saben lo que les gusta porque siempre han estado al servicio de complacer a su pareja. Otras mujeres que sufren el vaginismo (contracción involuntaria de las paredes vaginales imposibilitando la penetración) porque en la juventud tenían relaciones sexuales sin deseo, sin suficiente lubricación, sin tener el cuerpo preparado para ciertas prácticas sexuales. Eso iba causando pequeños traumas hasta que en la vida adulta ya, el cuerpo se cerró, la vagina se contrajó hasta no permitir insertar ni un tampón.

Otra cuestión es la energética que con cada encuentro sexual nos dejamos permear por la energía del otro, nos impregnamos del aura del otro. Es un intercambio más íntimo que hay, así que tengamos cuidado con quien no solo intercambiamos nuestros fluidos sino también nuestra energía.

Deja aquí tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *