Hoy quiero tocar un tema del que no se suele hablar mucho porque o es muy íntimo (más que cualquier práctica sexual) o porque realmente pocas personas se atreven a poner en práctica.

Me refiero al role-playing en la cama. Es un anglicismo que lo que quiere decir es un juego de rol que en el ámbito sexual adopta otra dimensión.

No a todo el mundo le va, pero probablemente porque nunca lo han probado.

Es que lo que es indispensable para abrirse a éste tipo de práctica es muchísima confianza. No se lo propondrás a un ligue de una noche, pero a alguien con quien ya has tenido más relaciones íntimas y que tiene cierta apertura para lo nuevo, lo imprevisible.

El pudor, la vergüenza, el miedo al ridículo son los primeros impedimentos

¿Porque tan pocas parejas lo ponen en práctica? El pudor, la vergüenza, el miedo al ridículo son los primeros impedimentos para atreverse a proponérselo a la pareja. El miedo al que la pareja no nos responde como nos gustaría, o peor aún, nos juzgue, nos ponga etiquetas de chiflad@s, todo ello nos puede frenar a comunicar libremente nuestras inquietudes y deseos sexuales.

Si ves complicado comunicarle a tu pareja a través de las palabras lo que te gustaría que hicierais en la cama, busca otras maneras. Quizás proponiendo ver alguna película erótica o porno con las escenas que te gustaría vivir. ´´Átame´´ o ´´Las edades de Lulu´´ podrían servirte como base de algunos escenarios. Muestra interés por lo que estás viendo para que tu pareja pueda captar las señales y quizás durante el próximo encuentro erótico querrá experimentar algo distinto. Escríbele relatos con tus fantasías y mándaselos por email, aunque le tengas en la otra habitación. O igual se los puedes narrar con todo detalle.

Romper la dinámica de siempre puede reavivar vuestra vida sexual.

Emular secuestro, violación, jugar con eso, romper la dinámica de siempre puede reavivar vuestra vida sexual. Dependiendo del tipo de juego, acordad una palabra clave para salir de él.

El motor de éstas dinámicas siempre debe ser la diversión, la diversificación, el conocerse mejor, pero puede ser hasta terapéutico (no lo uséis nunca con éste fin). Si tienes mucho carácter y eres bastante controladora quizás en el sexo te apetece soltar el control y adoptar el rol sumiso.

Aunque cuidado. Al final si eres tú la que propone el juego, no dejas de estar en el control sobre cómo se va a desarrollar, cuando y en qué circunstancias. También tú decides en qué momento se acaba el juego con la palabra clave si la cosa se pone demasiado intensa.

El role-playing es un juego muy poderoso y las personas que participan en él tienen que ser conscientes en cada momento de que es un juego. Así que elige bien con quien te apetece probarlo, porque tiene un grado de peligro si lo compartes con una persona desequilibrada que quizás no sea capaz de seguir las reglas.

La contención, la dominación física suelen poner a muchas mujeres. Les atrae la superioridad física de los hombres y les gusta sentirse arropadas por esta fuerza masculina. Hay algo primitivo en ése deseo de ser protegida por un lado y por otro dominada.

Suele ser más fácil explorar éste tipo de juego con hombres más maduros que estarán más dispuestos a experimentar algo atrevido por su madurez emocional, relacional y sexual…

La comunicación es la clave, también la no verbal, observando las reacciones del/la otr@ en cada momento, sobre todo si estas en el rol dominante. Un espejo puede ser de gran ayuda te permitiéndoos comunicaros a nivel facial.

Otra cosa importante es buscar el momento adecuado para ponerlo en práctica. No es algo que se hace con un límite de tiempo, aunque allí también puede haber morbo.

en el desarrollo de tus fantasías eróticas no entra el juicio

También, hay que tener en cuenta que, en el sexo, y sobre todo en el desarrollo de tus fantasías eróticas no entra el juicio. No puedes medir el sexo con parámetros de lógica, está en otro plano.

 Si te gusta sentir el dolor durante el sexo ten en cuenta que a tu pareja le puede costar a hacerte daño, pero si sabe que te gusta, quizás entre. ´´Ye todo ponerse. ´´, como dice mi amiga Montse. Hay una antesala del placer antes de sentir el dolor.

El disfrute empieza en los preparativos: ponerse el corsé, pintarse los ojos, ponerse el collar con pinchos en el cuello, ponerte el antifaz o una máscara…el disfraz va cambiando . ¿Igual te gustaría probar ponerte una correa de perro con una cadena y sentir el tacto frio del metal sobre tu espalda, diferentes texturas?¿ O que te azoten?. ¿Por qué no? En el sexo (consensuado) todo vale.

Deja lo racional de lado y diviértete.

Igual te gusta recibir órdenes durante los juegos eróticos. Comunícaselo a tu pareja. Que no te de vergüenza que te pone que te llamen ´´puta´´, ´´zorra´´etc. Deja lo racional de lado y diviértete.

Habrá cosas que igual prefieres dejar en el plano de la fantasía. No todo hay que poner en práctica.

Puede que a través del sexo busques una vía de escape para tus emociones.  Puede que es donde te sientas más poderos@, donde expresas tu verdadero ser. Cuando juegas, puedes dar rienda suelta a expresar todas tus facetas.

Rebusca en las prendas eróticas y artefactos que te ayuden a expresarte. Ciertas prendas son muy representativas y te pueden dar más confianza para meterte en un rol. Puede que vuestro sexo es mas de follar que hacer el amor. No pasa nada. Cada pareja encuentra su código sexual. ¿Falláis de forma salvaje, guarra? ¿Si os va a l@s dos que problema hay? Os podéis querer mucho, pero follar en lugar de hacer el amor.

El role-playing sin duda necesita de atrevimiento, ausencia de pudor y vergüenza. No des por hecho que tu pareja se va a reír de ti al proponerlo. Quizás te sorprende y entra con más ganas de lo que te podías imaginar jamás.

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